Tras la apertura económica registrada a inicios de 2026, Venezuela enfrenta un debate clave. Economistas y empresarios discuten si conviene dolarizar, fortalecer el bolívar o avanzar hacia un sistema bimonetario.
SÍGUENOS EN INSTAGRAM: [CLIC AQUI]
No existe consenso, y eso refleja la complejidad del tema. No se trata solo de economía, sino también de factores sociales, políticos y culturales.
El análisis gira en torno a la llamada Trinidad Imposible. Este modelo plantea que un país no puede tener al mismo tiempo estabilidad de precios, libre movimiento de capitales y autonomía monetaria.
Por ello, cualquier decisión implica renuncias. La clave está en elegir el esquema más coherente con la realidad productiva e institucional del país.
Por su parte, el presidente de la Asociación Bancaria de Venezuela, Pedro Pacheco Rodríguez, advierte que el debate no debe ser ideológico, sino práctico. A su juicio, muchas empresas podrían verse afectadas por decisiones mal evaluadas.
¿DOLARIZACIÓN OFICIAL?
La dolarización oficial, como en países de El Salvador o Ecuador, elimina el riesgo cambiario y puede facilitar el crédito.
Sin embargo, también implica perder herramientas para enfrentar crisis. Además, podría afectar la competitividad si los costos internos superan la productividad.
En ese escenario, surge el llamado «Efecto Puerto Rico». Este fenómeno describe economías con altos costos, pero baja capacidad productiva, lo que favorece las importaciones.
RECUPERAR LA CONFIANZA DEL BOLÍVAR
Mantener la moneda local implica reconstruir la credibilidad. Esto requiere disciplina fiscal, un banco central independiente y estabilidad institucional sostenida.
Sin estas condiciones, aumentan los controles, la informalidad y la incertidumbre económica.
LEA TAMBIÉN: EN GACETA OFICIAL: PUBLICAN NUEVO MONTO DEL PASAJE URBANO TRAS PARO DE TRANSPORTE
El principal obstáculo no es técnico, sino psicológico. Tras años de inflación, la población tiende a confiar más en divisas.
EL BIMONETARISMO
El esquema bimonetario, aplicado en países como Perú o Uruguay, permite la convivencia legal de dos monedas.
Este modelo ofrece flexibilidad ante shocks externos. Además, facilita el acceso a crédito en divisas dentro del sistema financiero formal.

En Venezuela, la dolarización actual es de facto. Sin embargo, presenta limitaciones como la falta de crédito en dólares y complejidades contables.
MÁS ALLÁ DE LA MONEDA
El debate no debe centrarse solo en qué moneda usar. Expertos coinciden en que el verdadero reto está en fortalecer las instituciones.
Sin disciplina fiscal, reglas claras y un sistema financiero sólido, cualquier modelo puede fracasar.
En conclusión, la moneda refleja la economía, pero no la corrige por sí sola. El éxito dependerá de la capacidad del país para construir confianza y productividad sostenida.
Fuente: Banca y Negocios
ESTAMOS EN WHATSAPP: [EMPIEZA A SEGUIRNOS YA]
SUSCRÍBETE A NUESTRO CANAL DE YOUTUBE
ÚNETE A NUESTRO TELEGRAM AQUÍ
